Juez Falcone es un conejo clérigo que trabajara para en Joneakistán como sanador y juez. Siempre va con una toga (con la que se lava las manos tras fapearse) y un reloj (no se sabe para qué).
Se le supone un reputado juez (tiene despacho propio, con muchos libros y mobiliario caro), aunque lo cierto es que sus casos se alargan una eternidad, pues cada 2 por 3 se escaquea.